PerteneSer — Periódico Alberti
un surco por familia

¨Lo importante es que las cosas se hagan”

¨Lo importante es que las cosas se hagan”

Julio 2026: Argumento del aparato político al que lo único que le importa son los resultados, tapando así los sobreprecios, la falta de transparencia, y la a deuda de 2025 $ 3 mil millones .
De este modo, suelen “esconder bajo la alfombra” cualquier conflicto mediante inauguraciones y discursos de gestión, financiados irónicamente con lapropaganda que pagan los contribuyentes.

Bajo esa cínica premisa, el aparato oficialista pretende justificar el saqueo mientras nos da la bienvenida a un invierno frío, ideal para desnudar la insensibilidad de quienes se entibian con billetes que huelen a podrido.
Hoy somos huérfanos en una sociedad indiferente que, a menudo enferma y muere en silencio sin luchar por ideales, porque no es obligación que los tengan. Frente a este panorama, sostener el activismo se convierte en una decisión profundamente personal y apasionada. Es una resistencia que se apoya en la convicción de defender la dignidad y esos derechos humanos fundamentales que el poder banaliza para justificar cargos políticos entregado «a dedo» como siempre, mientras el entorno parece mirar distraído hacia un coliseo moderno que reparte pan y circo.
La falta de respuesta social ante crisis urgentes —como la contaminación del agua con arsénico, judicializada y nunca resuelta, la exposición a los agroquímicos que desde hace años van permitiendo a pesar de la ley pcial 10699 y la ordenanza Nº 1690 del año 2008 impulsada por Un Surco por Familia en 2006, el avance del narcomenudeo que no se resuelve con esporadicos allanamietos o con CPA, el desamparo de los enfermos oncológicos que va en aumento — genera una profunda impotencia en nuestras comunidades de estas pampas fumigada con corrupción.
Para quienes deciden resistir, el sentido no proviene de obtener una victoria inmediata o el aplauso de las mayorías; radica en sentar precedentes, exigir responsabilidades y proteger a los vulnerables. Las transformaciones sociales son procesos largos, donde el esfuerzo sostenido actúa como el único motor capaz de despertar la conciencia colectiva, si analizamos las denuncias y judicializacion del AGUA, las Fumigaciones ilegales, los basurales clandestinos, sistema cloacal y corrupcion municipal en todos el municipio le debe respuestas a la justicia que condeno dando la razon a los vecinos, Nuestro pueblo no es la excepción a la regla.
El refugio del desamparo y la evasión colectiva; Cuando el entorno se vuelve hostil y las respuestas institucionales son nulas, los ciudadanos experimentan mecanismos de defensa inconscientes. En el plano psicológico, fenómenos como la somnolencia emocional o la evasión a través del sueño evidencian el agotamiento extremo de una sociedad estresada. El cerebro busca una «pausa» cuando carece de herramientas para afrontar el día a día. Sin embargo, este repliegue —lejos de ser una solución— altera los ritmos naturales y profundiza el malestar al regresar bruscamente a la realidad.
Este comportamiento no es un hecho aislado; es el síntoma de un problema estructural. El estrés crónico y la ansiedad social se alimentan directamente de la desprotección y de la impunidad que el poder político intenta maquillar con discursos convenientemente optimistas y oportunistas.
Pragmatismo clientelar y el remate de los bienes comunes, Al final del día, el panorama actual expone cómo la teoría política se deforma en la práctica cotidiana a través de un pragmatismo clientelar de baja intensidad, especialmente visible y dañino en las comunidades pequeñas como la nuestra. Es aquí donde el tejido social es capturado por redes de dependencia: el favor político reemplaza al derecho, y la necesidad extrema de la población es administrada como una mercancía electoral. El clientelismo no busca solucionar la pobreza, sino volverla crónica para asegurar la sumisión de los ciudadanos, tampoco para mejorar la calidad de vida de todos.
Este entramado se sostiene gracias a los ´adoctrinados´ locales, esos intermediarios y jerarcas incrustados en las estructuras de poder que operan con total impunidad.
Estos actores se han convertido en los liquidadores de los bienes comunes. El agua, la tierra, los espacios verdes y la salud ambiental son entregados al mejor postor a cambio de retornos económicos y pauta publicitaria. No hay visión de futuro, solo el saqueo inmediato de los recursos compartidos que pertenecen a las próximas generaciones, ah.. pero la secretaria de Ambiente Albizzatti juega a plantar algún arbolito mirando la cámara fotográfica para las redes sociales.
Desde una perspectiva puramente maquiavélica, el poder argumenta que un gobernante es exitoso si logra resultados tangibles, sin importar su calidad moral. ¿Se puede ser mala persona y buen político? La ciencia política demuestra que una gestión carente de empatía, honestidad e integridad tarde o temprano deriva en degradación institucional. Los sobreprecios ocultos y las sonrisas diseñadas para los medios pueden sostener a un gobierno a corto plazo, pero terminan hipotecando la supervivencia misma de los ciudadanos.
Hace pocos días me preguntaron en un comercio; ¿Se puede ser mal político y buena persona? La ciencia política señala que el ejercicio del poder exige tanto integridad ética como eficacia profesional. La carencia de la primera destruye la legitimidad, mientras que la falta de la segunda impide el desarrollo y la resolución de las demandas sociales. Los sobreprecios ocultos y las sonrisas diseñadas para los medios pueden sostener a un gobierno a corto plazo, pero terminan hipotecando la supervivencia misma de los ciudadanos.
Solo respondi; Coco no es el mejor político…
La falsedad estadística, es la «cifra negra» el contraste entre el relato oficial y la calle es total. En sociología y criminología, esta desconexión se conoce como «la brecha de la cifra negra». Mientras las estadísticas públicas intentan mostrar niveles mínimos , la realidad diaria es violenta debido a factores que el Estado prefiere ignorar:
·La falta de denuncias, porque el ciudadano común no reporta hurtos o amenazas por desconfianza en la policía o para evitar trámites inútiles. Esto normaliza el delito en los barrios.
Maquillaje estadístico que existe es una tendencia oficial a reclasificar ilícitos , por ejemplo un robo a mano armada registrado como simple hurto, para bajar los índices de manera artificial. En localidades pequeñas, los filtros policiales disuaden a las víctimas para mantener limpio el historial del distrito,y llenan los casilleros con exposiciones civiles que no llegan a las fiscallias, ni configuran delitos.
El narcomenudeo a baja escala rara vez ingresa en los mapas del delito tradicionales, a menos que culmine en homicidio. Lo mismo ocurre con la violencia intramuros, que queda fuera del radar público otorgando una falsa sensación de paz, .
Esta paradoja destruye la validez de cualquier festejo oficial. Bastan un par de hechos violentos en una comunidad pequeña para que el sentimiento de inseguridad legítimo derribe cualquier propaganda, que no basta con algún allanamiento semestral con la detención de algún que otro proveedor para llenar los medios con partes de prensa.
El uso de redes sociales como laboratorios de manipulación es una realidad documentada. Las campañas digitales, mediante algoritmos, bots y microtargeting, explotan la vulnerabilidad y polarización de los usuarios para lograr réditos políticos y electorales. Esta dinámica altera la percepción de la realidad y erosiona la confianza democrática de diversas maneras:Polarización algorítmica: Los sistemas de plataformas como TikTok, YouTube y X rediseñan el entorno digital para premiar la tensión sobre el contenido, empujando a los usuarios hacia extremos ideológicos.
Propaganda computacional, Gobiernos y partidos políticos utilizan ejércitos de cuentas falsas (bots) para crear narrativas artificiales, difundir desinformación y atacar adversarios a escala masiva
La apuesta por la acción colectiva
A pesar de las crisis y los desencantos institucionales, la vía política sigue siendo el mejor instrumento que tiene la humanidad para defender la dignidad y construir un orden social equitativo. Eso dicen los manuales de la democracia.
Sin embargo, la teoría difiere gravemente de una realidad que año a año se va oscureciendo con nuevos actores que entran a la escena pública pobres y embarrados, y que, tras su paso por el poder, emergen como nuevos ricos, supuestamente «limpiecitos» ante la ley pero profundamente manchados ante su pueblo.
Al revisar las publicaciones locales, la historia adquiere nombres y apellidos.
En los archivos del año 2012, nos encontramos con la edición de un periódico titulado «La voluntad popular», editado bajo la gestión de la exintendenta Marta Médici, quien luego heredó el sillón municipal a su hijo Germán Lago. Una década y media después, podemos afirmar con crudeza que las hemerotecas no mienten, pero los políticos albertinos sí. Millones de pesos desembarcaron en este pequeño pueblo para obras públicas durante los últimos años; recursos tan abundantes que hasta se daban el lujo de financiar e imprimir su propio pasquín para propagandear logros y distraer la atención de los problemas de fondo.
Eran épocas de ostentosos actos públicos, donde dirigentes que «bolseaban» aportes del Tesoro Nacional (ATN) —primero desde el Ministerio de Agricultura y desde el Congreso de la Nación— se fotografiaban con amplias sonrisas y efusivos abrazos. Todo servía para justificar obras de infraestructura y subsidios millonarios que, casualmente, casi nunca figuraban entre las verdaderas prioridades de la población local. La Hormigonera que supuestamente fue recuperada en manos del municipio, hoy el municipio paga millones a hormigoneras privadas de Chivilcoy y Roque Perez, para la pavimentacción de calles y contrucción de barrios sociales.
Y el compre albertino? donde quedo? cuando el concejo escolar compra a comercios de Junin y Lujan
Como bien advertía Platón: «El castigo que sufren los buenos que no se interesan por la política, es ser gobernados por personas peores que ellos». … indiferencia

Compartir

Compartir este artículo

Herramientas
Correo
Publicidad
camira
Publicite aquí