PerteneSer — Periódico Alberti
un surco por familia

Oscar Tamburri, nos cuenta su historia

Oscar Tamburri,  nos cuenta su historia

Contanos tu historia. ¿Dónde naciste? Nací acá en Alberti, el 13 del 9 del 47. Fui primaria hasta la primaria, hasta segundo grado en esa época en la Escuela 2, donde hoy es el jardín en frente a lo Scelsa.,nosotros vivíamos a tres cuadras.
¿Y a trabajar a qué a qué edad? A los 13 años, cuando salí de la escuela. me enteré que había un hombre, Renzo Lazarín, que los hijos son albanil y plomero, que precisaba un ayudante y bueno, lo vi, me dio trabajo de peón, hacer la mezcla con la asada y pala y llevar ladrillo, no era como ahora que hay máquina, Antes no había nada. Estuve unos años trabajando con él.
Después eh más o menos a los 16 años ya no había trabajo de albañil y estuve trabajando en el mercado de Pancho Depietro, estuve trabajando 2 años y seguí trabajando de albañil y agarré trabajo en esa época con un hombre que había venido a hacer el chalet de Vidano allá en la ruta. y empezó a agarrar obras acá en Alberti, era de Buenos Aires el hombre, hicimos la Shel en el crucero la hizo la Casa Menica.
De ahí agarró la obra de la pileta de Juventud Unida, estuve trabajando ahí también. Eso se hizo todo de hormigón en el año 67/68, una de las primeras piletas y la única por mucho tiempo.

Fue el primer supermercado que hubo en alberti, mucha visión de futuro, se le dió por poner fábrica de mosaico y después corralón, Terminando el salón hay un portón, ahí ,mucho antes estuvo otra fábrica grande, la de los Paini. Pero bueno, en esa época se manejaba todo a pala, todo a mano y mucha mano de obra.
Y bueno, Entonces mi hermano me dice, «Vení que yo te consigo trabajo acá y cualquier cantidad de trabajo te consigo trabajo.» Y bueno, me fui para allá. Eh, vivía con él, por supuesto, porque él era soltero y este me consiguió trabajo con una gente de Buenos Aires que estaba ya medio al terminar la obra y me dijo que sí. estuve de ahí se terminó la obra el hombre se fue y conseguí con otro albañil ahí y estuve más o menos dos años trabajando allá y como nosotros veníamos todos los sábados en el tren que salía a las 2 de la tarde de allá y llegaba a las 6:10 acá y buenoos íbamos el domingo en el tren de 10:20, 10:15, 10, había muchos trenes. Nosotros viajábamos, en el de las 2 de la tarde porque trabajábamos mediodía y el domingo a la noche nos íbamos. Tardaba 4 horas, en una de esos viajes, fin de semana, me enteré que estaban haciendo unas obras municipales, la terminal y el tanque de agua, primero nos llevaron e hicimos el edificio que está frente a la plaza, el registro civil. Los pilares que ves de ladrillo a la vista, de un lado lo hice yo, y del otro lado un hombre Mauro, porque se tenía que ir con la misma línea. Y cuando terminamos ahí nos mandaron a todos al tanque, el que quería seguir trabajando, porque era lo único que quedaba.
Se paró la obra y no se sabía por cuánto tiempo. Y ahí viene el problema de la fisura, nunca ligó. El primer tiempo duró y ahora tenes el problema de la fisura que no lo van a solucionar. Solamente haciéndole como como ya le han eh dicho haciéndole un un cobertor por dentro de hacer inoxidable.
Por medio de un amigo me consiguió una recomendación.para entrar a la Acería Bragado, – Yo era muy amigo de Vaccarezza, al que le decían el loco, él me dice, ¨Yo te hago entrar¨. A los tres días me hicieron una revisación médica y estaba trabajando, ahí estuve un tiempo, 5 años, pero mi idea era no quedarme con un trabajo de decir, «Hoy estoy acá, mañana estoy allá. si hubieras querido me hubiera jubilado trabajando ahí.
Fuiste inquieto en la búsqueda? -Sí, siempre. Se me da por poner un lavadero de auto. como nosotros trabajábamos con cuatro turnos y tenía horas corrida, me permitía trabajar. Lo empecé a hacer, compre un terrenito donde es Melo ahora, de a poquito lo fui levantando, lo fui haciendo hasta que lo terminé. Y cuando lo terminé, empecé a trabajar lavando auto, compré las maquinarias, la mano de obra me la ahorraba porque no lo hice todo yo, tiene el una rampa para lavar abajo, tiene una fosa, Nosotros llegamos a lavar en esa época 90 autos en una semana. estuve hasta el año 78, un amigo me dice se estaba haciendo la ruta de Bragado a Junín -comprá un camión y me entusiasmó. Fui a hablar y me dijeron, «Sí, precisamos camiones porque hay movimiento de tierra, había que rellenar todas las lagunas esas que van para Junín, pasamos por el medio echando tierra» tenía un auto, un Chevrolet lo vendí, y con eso compré un camión, hice la caja volcadora y seguí con el lavadero, puse un chófer, ahí trabajamos prácticamente un año y pico, se me dio por hablar con el ingeniero que tenía la obra y le digo, «Tengo ganas de comprar otro camión. -cómprelo, cómprelo.» dice, «Si nosotros tenemos la ruta esta, la ruta Chacabuco y la ruta de Bragado los Toldos, o sea, que vamos a tener trabajo , lo compré.
Alquilé el lavadero y me fui a trabajar , uno con cada camión. Y bueno, estuvimos ahí, el que había comprado yo era un chebrolecito que tenía sus cosas, se rompía y todo eso. Entonces, decidí cambiarlo, lo vendí y compré uno más nuevo, Cuando lo traje nos habían echado del trabajo de la ruta, nos quedamos todos en la vía, con un camión nuevo, recién comprado y con un crédito en el banco. Y bueno, hicimos la cosecha de maíz, Así que dije sigo con el lavadero, no hay trabajo. y empecé a comprar auto. En esa época en una agencia si le comprabas un auto 0 km y no le entregabas el usado, no te lo vendía, me iba a Buenos Aires, tenía un tío allá y me llevaba a recorrer a las rotondas siempre iba él que quería vender un auto con un tarrito arriba, así compré bastante, venía acá y los vendía. Así que tamburri automotores, tiene un un toque tuyo. Sí. Jorge Carluccio me decía, «Compralo, compralo que nosotros te damos trabajo. Armate de un camión que vas a tener trabajo, Me entusiasmó. Y en esa época era el que más trabajaba, Carluccio y la buena medida. Bueno, entonces se me da por poner el lavadero en venta y vino este muchacho de Melo que todavía lo tiene, hicimos unos números y le vendí todo. me armé, compré el acoplado y empecé a andar, a viajar hasta el 83. – En el 83, me acuerdo, me fui a Tucumán, iba por todos lados. donde salía un viaje iba flete con un con un 11 14 modelo 68 fui a Tucumán tardé dos días,había mucho trabajo en tiempo cosecha, pero después estaba meses parado.
Y da la casualidad que viniendo a la panadería de la esquina que
era de Varela, la tenía una gente de Buenos Aires, el dueño, afuera Dice; «¿No queres comprar una panadería?» No entiendo nada de panadero. Yo te enseño, dice. Si que te gusta la idea, me picó el bichito de la panadería y le digo, este oficio de panadero no se aprende en 15 días. Este hombre va a estar 15 días ayudándome, enseñándome, pero después tiene muchos secretos. La cantidad de levadura, etc Entonces yo lo conocía a un pibe, Ringo Benítez, el que puso panadería ahora, que lo veía todos los días, un día lo llamo y le digo, «Me ofrecieron una panadería que era de Varela.», ¿no te queres venir a trabajar conmigo? ¿Vos sabes trabajar? Sí, si la compras, contá conmigo, bueno, voy a ver si arreglo con este hombre, yo te aviso. el hombre me dice: «El Falcon me quedo yo en parte de pago, Y entonces decidí no vender el camión. Vendí el otro auto al toque, y dice, «El resto me lo pagas por mes. En 1 ó 2 años a valor de pan.
Entonces arrancamos con la panadería. Aprendí a trabajar porque la tuvimos casi 15 años, Rubén Muñoz que había empezado a trabajar con esta gente y le habían enseñado a hacer la factura y todo eso. Así que él se dedicaba a hacer la factura. hacíamos todo entre los tres, pero el que amasaba y hacía todo era Ringo.
Acá en la esquina donde está ahora en venta, todo derrumbado, lamentablemente, ahí estuvimos 5 años, dos contratos, uno de tres y uno de dos, porque el hombre era muy… no sé cómo podría cómo se le podría llamar.
Él quería más, ya cuando se venció el primer contrato me me aumentó la alquiler. lo peleé. le terminé pagando el valor de 700 kg. Pero me había advertido 2 años cuando se te vence el contrato el valor de 1.000 kg de pan. Era una fortuna. Saca la cuenta hoy. Si vos tuvieras que pagar un alquiler de 1.000 kg de pan, ¿cuánto es? cuando entramos a trabajar vendía una bolsa y media, pues se le había venido abajo la panadería al hombre. No podía con todo, vendía una bolsa y media, pero bueno, nosotros empezamos a sacar un pan espectacular, muy bueno. Factura todo, la panadería, la verdad que me gustaba, este muchacho Gota había comprado la casa con este terreno donde estamos nosotros hoy, Y charlando me dice, «¿No queres comprar un terreno?» …
Entramos a trabajar en la buena medida, tres camiones para hacer todo el trabajo que hacía la buena medida. En tiempo cosecha ponían más camiones y en el resto del año lo llevábamos todo el cereal lo sacábamos entre tres camiones, Paini, el mío y Zacaro. . Pude comprar el terreno y pude edificar, todo lo que hacía el camión me quedaba libre, era para para la panadería. Era para hacer esto. Logré hacerla con el tiempo justo. Se me vencía el contrato y bueno, lo tantié, pero él ya se había enterado que yo estaba, haciendo una panadería, y se vino, pero enojado, mal el hombre, A ver, ¿por qué? Y digo yo no puedo pagar el precio que usted quiere. Así que me decidí, hacer una panadería. De este lado de la vía la única panadería. no había reventa. Yo solamente puse una reventa en el barrio FONAVI así llegamos a trabajar cuatro bolsas y estuvimos hasta el año 2.000.
El horno me lo hizo un agente de Rosario especializada, tiene 6 mts de largo es redondo. – Bueno, le digo, «Me subo al camión y ustedes trabajen en la panadería.» . Total, los muchachos que yo tenía sabían trabajar, tenía que uno de ellos ayudarle nada más. Así que uno de mis hijos, el más chico, empezó a ayudarles y mi hija Vivíana en en la venta, atendían negocio, pero el tema de del corralón todavía me picaba. Indemnicé a los muchachos, le pagué lo que correspondía, porque siempre estuvieron en blanco.
Se me dio por poner el corralón materiales construcción, de a poquito, primero compré el terreno, compré un camioncito, Berford, que lo vendí lamentablemente para chatarra hace 6 meses. me fui comprando las cosas que precisaba, que lo fundamental era la pala, porque a mano hoy a mano no se puede cargar. fui comprando, «Bueno, los chicos iban a trabajar conmigo y mi hijo en el 99, o sea, que hace 27 años y cuando puse el corralón dije, bueno, basta. Este es el último oficio. Me dediqué yo a estar adelante y hacer las compras y todo eso, me fui fábrica por fábrica para que me vendieran, siempre por medio de un amigo me llevó Jorge Tristán que conocía porque tenía el transporte y me llevó por todas las fábricas, Incluso le fui preguntando a albañiles, qué marca usaban.Yo, lamentablemente hoy estoy retirado.
Me retiró la pandemia, porque no me dejaban venir a trabajar, no me dejaban salir de mi casa a una cuadra, no podía ir ni echar combustible, no me dejaban pasar. Entonces, mi hija ya hacía unos años que estaba al tanto de todo lo que era las cuentas, el banco y todo el movimiento, solamente le le faltaba aprender un poco a comprar, pero se puso canchera enseguida, para comprar siempre trabajamos con las mismas fábricas, Loma Negra, así fuimos.
-Me pregunto, ¿y en qué momento te dedicaba al ciclismo? sí, en las horas libres, una hora agarraba la bicicleta. Sí, desde los 16
años. Y hace unos años. tuve unos problemas de salud, me operaron unas cuantas veces y tuve que dejar. – A los 17 ya estaba corriendo con la rueda fina, íbamos a estrenar al parque, íbamos a dar la vuelta por Mom por allá unos adenales, estuvimos corriendo mucho tiempo saliendo a pedalear y entrenando con Abel Ferrari y Juan Carlos Basi, éramos los tres que íbamos a correr en esa época por todos lados, mi mejor época fue cuando tuve 17/18 años que gané cualquier cantidad de carreras. Incluso fue una época, boom del ciclismo acá en Alberti, había 40 , 50 corredores.
Estaban todas las bicicletería, que tenían sus equipos. yo siempre corrí de pibe para bicicleteria Espada.
Cada tanto lo voy a visitar lamentablemente está en silla de ruedas tiene 84, cumplió años hace poquito, el mes pasado cumplió años
-La primer carrera que ganaste, ¿te acuerdas? La primera carrera fue un campeonato en el parque que se hizo de cinco carreras había como 20 menores de 18 años. nosotros como menores teníamos tres opciones, las menores, la local y la libre. En la de menores gané las cinco carreras, la de locales gané dos, y tres me ganó Juan Barraza, un solo premio que lo tengo en una vitrina como fue el primer trofeo.
Gané un campeonato en Bragado, me acuerdo siempre cuando corrimos la primer carrera nos dicen, dicen, «Al final del campeonato se van a entregar todos los premios.» Bueno, eran cinco domingos,gané el campeonato con 18 años, ¿eh? todavía estamos esperando los premios. Nunca nos dieron, [risas] Después yo seguí pedaleando, salíamos todos juntos, éramos como siete, ocho, que salíamos a pedalear y un día veníamos y pobre Atilio Sarco, uno de los mayores y lo traíamos medio mal y por Mechita nos dice, «El domingo hay carrera en Bragado.» ¿por qué no van a correr Bragado en vez de venir a correr acá?» «Hay de de esa de todo terreno también.» Y se me prendió la lamparita. Mi hijo había comprado una Le digo, «No, me prestar la bicicleta. Mañana voy a ir a Correr Bragado Una categoría nueva, Eso fue el 2001 cuando empezó el rural en Casares, Bragado, después ya nos entusiasmamos los de Alberti, yo tengo trofeos del 2001, muchos del 2002, me me gustó por la forma de correr, tenía en ese momento 50 y pico de años, me metieron con los de 40 y salí quinto, me entusiasmé y armé una bicicleta más liviana la de rural y ahí empezamos y estuve 17, 18 años corriendo en rural.
-¿Has llegado a Chile? fuimos, dos años a Chile, el primer año lo gané, 122 km, jamás habíamos hecho una subida y eso era subida, bajada, curva y contracurva. Subida, bajada, curva contra curva impresionantes, el primer año que nosotros fuimos nevó toda la noche hasta las 8 de la mañana. Lo que no se alcanzó a cortar la ruta, hacían con ruta abierta, o sea, que no podías cortar las curva, era un peligro si te aparecía un camión o un colectivo un auto, se tenía que tener cuidado. La primera carrera la gané, el primer año en la categoría D 60 recién cumplido. había venido gente de Estados Unidos y gente de España a correrla.
El primer año estuve muy bien estrenado, no tanto el segundo, el primer año. 5 horas, 2 minutos. 5 horas y unos minutos más tardé el segundo año.
Nosotros nos estrenabamos con Juan Carlos y Abel, tal y así que en una en una tirada un sábado fuimos hasta Buenos Aires a la casa de unos parientes de Abel en Morón, estrenando para correr la doble bragado y a la tarde comimos, nos tiramos un rato y a la tarde nos vinimos hasta Luján y al otro día estábamos en Alberti,
-Bueno, y de ahí se despegó otro negocio familiar, tamburri deportes. sí, él [risas] siempre corrió de chiquito, , después corrió en rural también unos años y bueno le gustan todos los deportes, , jugó al fútbol al arco hasta el año pasado, le gusta todo que sea deporte. Éstá jugando al vóley y juega al Padle.
Sí, sí, es un boom. Están haciendo, tres, cuatro canchas allá y ahora están haciendo otras por acá. Recuerdo que una cancha estaba acá cerquita, la de Caballero.
Óscar, muchas gracias por por contarnos.- Al contrario.
-¿Qué te queda en el tintero? Que la verdad me dediqué a trabajar. yo vengo de gente humilde, gente pobre, a los 13 años empecé a trabajar de albañil, lo que me queda es que siempre traté de ir para adelante, nunca agarrar un negocio y venirme para atrás.
Siempre con la visión de progresar. Por eso llegamos a tener esto y bueno, se sigue manteniendo, aunque ya hemos sufrido una crisis en el 2001 que nos hizo tambalear como nuevos. Y ahora esto se está pareciendo, está complicado hay pocas ventas, la gente que realmente necesita hacer algo no le alcanza. lamentablemente el trabajo se va achicando, pero bueno.
Te cuento una cortita, el deporte que yo hice me salvó la vida en el 2009. Mira, me salvó la vida. Me agarró de buena primera, una infección a los pulmones, porque estaba operado del brazo y ya-
//…estaba pedaleando para volver a correr, pero entrenando en mi casa, en el rodillo y saliendo a correr. Y a la noche me levanto mareado, llevándome todo por delante, llamaron al hospital. me internaron, me pusieron un suero con algo para la fiebre y el médico se fue a dormir. Y al otro día, le debo la vida al doctor Casentíni y Sarco cuando ven las planillas, dice, «Tamburri, «¿Qué le pasó?» cuando me vieron cómo estaba, a terapia urgente, llamaron a fulano, llamaron a mengano, hicieron placa porque se dieron cuenta que era respiratorio lo que tenía. ya había perdido el conocimiento. empezaron a buscar dónde llevarme y hasta que encontraron el sanatorio Argentino de La Plata. Y a las 3 de la tarde salieron conmigo para allá. Llegué con tres depresión, casi muerto. Me pusieron en terapia, en un coso de vidrio, solo, aislado con una enfermera al lado y probando antibióticos para ver qué era lo que tenía. ¿Qué antibióticos? tuve o 10 días inconsciente. hasta que dieron con el antibiótico que hizo efecto para matara la bacteria esa que tenía. Cuando empecé a tener conciencia, me va a ver una de las doctoras, le pregunté, ¿cómo sigue mi vida ahora? Cuando usted salga de acá va a salir sano. Normal, Te aclaro que caminaba como un bebé, agarrándome de las paredes, de la silla,de la mesa.
Estando en terapia, cuando me empezaron a dar de comer, me dice, «¿Qué quiere tomar?» leche, café, té. Me dice la enfermera canchera y viendo lo que yo tenía, dice, « le traigo una bombillita.» No, digo, lo tomo así con la taza. No podía levantar la cucharita, había rebajado 16 kg, se me caía, temblaba. fue a buscar una bombillita y me dio el té ella. Así estuve 30 días internado en la plata.
Después me mandaron con la condición que me tuvieran en el hospital tres o cuatro días a ver cómo evolucionaba. Y bueno, de ahí ya cuando vieron que estaba bien, me mandaron para la casa, eso fue el 20 de agosto del 2009 y recién vine al negocio en noviembre, casi diciembre, tres meses. Sí, me costó recuperarme.
«Lo que pasa que usted al estar tan bien físicamente, eso se manifestó cuando ya no daba más, si lo agarra que usted hubiera sido fumador, no estaría acá. O sea, que si no hubiese hecho deporte, nada, no hubiera estado aqui hoy.
– ¿Qué te queda por hacer ahora? ahora sigo pedaleando tres veces en la semana, pero salgo a rodar tranquilo. El día que tengo ganas doy un poco más fuerte. El día que no tengo ganas y hago 40 ó 50 km.
Cuántos años tenés? Estoy por cumplir 79.
Qué linda historia…
Gracias a Dios estoy conforme con la vida que he hecho. Sé que de donde yo vengo eh eh si querés progresar tenés que laburar mucho. Si no, me hubiera jubilado en la Acería, O hubiera seguido con el balde y la cuchara. Ya te digo, no era mi intención. Me encantaba, por eso yo puse esto, me encantaba el trabajo de Albañil, si en algún momento pasás saca una foto, a esos trabajos que hice yo con 22, 23 años.

Pero ¿qué pasa? Yo a mí me hubiera gustado estudiar maestro mayor y obra mínimo para tener más futuro y eso, pero no había no había en que viajar, no había dónde ir, no había en que viajar. Igual son distintos tiempos. Capaz que te hubiese perdido de un tiempo de hacer otras cosas, capaz. Sí, sí, Pero bueno, por eso por eso ya te digo, dejé la albañilería. Y bueno, me dediqué a seguir haciendo otras cosas y siempre ya te digo, como salió el negocio de la panadería, salió el negocio del corralon de materiales que le veía más futuro. Así que no estoy desconforme, gracias a Dios tenemos una muy buena clientela.
Este, así que bueno, muchas gracias…
Gracias a vos por la entrevista

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